
La Búsqueda de la Unidad
Por K. Ueshiba.
Yo emprendí el entrenamiento de mi cuerpo a través del
Budo, y cuando realicé su esencia última obtuve una
verdad aún mayor. Cuando llegué al fondo de la realidad
universal vi claramente que los seres humanos deben
unificar la mente, el cuerpo y el Ki que los conecta a
ambos, y que la persona debe armonizar su actividad con
la actividad de todas las cosas en el Universo. A través
de la sutil actividad del Ki se armonizan la mente y el
cuerpo y la relación entre el individuo y el Universo.
Si no se utiliza debidamente la actividad sutil del Ki,
la mente y el cuerpo de la persona enfermarán, el mundo
se volverá caótico y el Universo entero se sumirá en el
desorden. El Aikido es la verdad. Entrenarse en Aikido
es entrenarse en la verdad. A través de la dedicación,
del entrenamiento y de la perspicacia nacerá la
actuación divina.
Sólo si se practican los tres tipos siguientes de
entrenamiento, la inamovible verdad de diamantina dureza
podrá convertirse en parte de nuestra mente y de nuestro
cuerpo.
Entrenarse para armonizar nuestra mente con la
actividad de todas las cosas en el Universo.
Entrenarse para armonizar nuestro cuerpo con la
actividad de todas las cosas en el Universo.
Entrenarse para hacer que el Ki que conecta la mente
con el cuerpo se armonice con todas las cosas en el
Universo.
El verdadero alumno de Aikido es aquel que practica y
lleva a cabo estos tres puntos simultáneamente, no de
una manera simplemente teórica, sino de forma efectiva,
en el Dojo, y en todo momento en la vida diaria.
El Maestro Ueshiba enseñó repetidamente:
"Cualquier técnica de un Arte Marcial debe estar de
acuerdo con la verdad del Universo. Si no lo está, el
Arte Marcial estará aislado e irá en contra de la
concepción de Arte Marcial como creación de amor, o
Take-Musu (literalmente marcial-creativo). El Aikido es
Take-Musu por excelencia. Marcial (Take) aquí quiere
decir el rugido heroico, la resonancia del cuerpo, el
poder de Aum que resuena en el Universo.
La resonancia del cuerpo se deriva de la unidad de la
mente y el cuerpo, que armoniza con la resonancia del
Universo. La respuesta e intercambio mutuos producen el
Ki de Ai-Ki. La esencia del Aikido es el eco mutuo de la
resonancia del cuerpo y la resonancia del Universo. De
esto nace calor, luz y poder unidos en un espíritu
plenamente realizado. La vitalidad del eco del cuerpo y
la resonancia del Universo nutren el funcionamiento
sutil del Ki y engendran a Take-Musu Aiki, el Arte
Marcial que es amor y el amor que no es otra cosa que
Arte Marcial".
La contestación a la pregunta de cómo alcanzar uno, la
unidad del Ki del Universo con el propio Ki, su
armonioso funcionamiento y su mutua réplica está en el
entrenamiento y en la práctica intensiva. Esto hace del
amor y la armonía el fundamento del Aikido. Ambos forman
el corazón del Aikido. El Fundador consideraba que ésta
era la esencia última y su verdad más elevada.
Este enfoque filosófico puede ir más allá de la
comprensión del practicante corriente, por lo que podría
buscar un ejemplo más práctico de la esencia en su
manifestación como conjunto de movimientos y de técnica.
De hecho, y por eso, al Fundador no le gustaba enseñar
con palabras y prefería que cada persona lo comprendiera
a través de la práctica y del entrenamiento, como se
expresa en este poema:
"Aiki no puede ser gastado
en palabras escritas o habladas.
Sin entretenerse en conversaciones inútiles,
Comprended a través de la práctica".
Esto es idéntico al hecho de la imposibilidad de conocer
el secreto de la espada japonesa mediante el análisis.
Sólo puede adquirirse su conocimiento de forma personal
y a través de la experiencia real. Todos los asuntos
relacionados con el corazón y el espíritu humano son de
esta naturaleza.
Cuando el Maestro Ueshiba explicaba la esencia y la
verdad del Aikido en términos prácticos, lo hacía
usualmente por medio de la poesía o de charlas
ocasionales a sus discípulos, de las cuales escribió un
número nada desdeñable. Pero, puesto que cada una
refleja sólo un aspecto de su filosofía, pueden
exponerse a interpretaciones erróneas y, por tanto,
deben tratarse con cuidado.
ARTIC. EXTRAIDO DE LA INTERNET
LINK DE INTERES:
Hombu Dojo:
AIKIKAI FOUNDATION Aikido World Headquarters
17-18 Wakamatsu Cho, Shinjuku-ku, Tokyo, 162-0056 Japan
Phone: (+81) 3-3203-9236, Fax: (+81) 3-3204-8145
Email: aikido@aikikai.or.jp
(Este articulo lo extraje de la red hace tiempo y no guarde la fuente motivo por el cual, cualquier informacion sobre la misma para poder reproducirla, remitirla a saludsalud2003@yahoo.com.ar)
Por K. Ueshiba.
Yo emprendí el entrenamiento de mi cuerpo a través del
Budo, y cuando realicé su esencia última obtuve una
verdad aún mayor. Cuando llegué al fondo de la realidad
universal vi claramente que los seres humanos deben
unificar la mente, el cuerpo y el Ki que los conecta a
ambos, y que la persona debe armonizar su actividad con
la actividad de todas las cosas en el Universo. A través
de la sutil actividad del Ki se armonizan la mente y el
cuerpo y la relación entre el individuo y el Universo.
Si no se utiliza debidamente la actividad sutil del Ki,
la mente y el cuerpo de la persona enfermarán, el mundo
se volverá caótico y el Universo entero se sumirá en el
desorden. El Aikido es la verdad. Entrenarse en Aikido
es entrenarse en la verdad. A través de la dedicación,
del entrenamiento y de la perspicacia nacerá la
actuación divina.
Sólo si se practican los tres tipos siguientes de
entrenamiento, la inamovible verdad de diamantina dureza
podrá convertirse en parte de nuestra mente y de nuestro
cuerpo.
Entrenarse para armonizar nuestra mente con la
actividad de todas las cosas en el Universo.
Entrenarse para armonizar nuestro cuerpo con la
actividad de todas las cosas en el Universo.
Entrenarse para hacer que el Ki que conecta la mente
con el cuerpo se armonice con todas las cosas en el
Universo.
El verdadero alumno de Aikido es aquel que practica y
lleva a cabo estos tres puntos simultáneamente, no de
una manera simplemente teórica, sino de forma efectiva,
en el Dojo, y en todo momento en la vida diaria.
El Maestro Ueshiba enseñó repetidamente:
"Cualquier técnica de un Arte Marcial debe estar de
acuerdo con la verdad del Universo. Si no lo está, el
Arte Marcial estará aislado e irá en contra de la
concepción de Arte Marcial como creación de amor, o
Take-Musu (literalmente marcial-creativo). El Aikido es
Take-Musu por excelencia. Marcial (Take) aquí quiere
decir el rugido heroico, la resonancia del cuerpo, el
poder de Aum que resuena en el Universo.
La resonancia del cuerpo se deriva de la unidad de la
mente y el cuerpo, que armoniza con la resonancia del
Universo. La respuesta e intercambio mutuos producen el
Ki de Ai-Ki. La esencia del Aikido es el eco mutuo de la
resonancia del cuerpo y la resonancia del Universo. De
esto nace calor, luz y poder unidos en un espíritu
plenamente realizado. La vitalidad del eco del cuerpo y
la resonancia del Universo nutren el funcionamiento
sutil del Ki y engendran a Take-Musu Aiki, el Arte
Marcial que es amor y el amor que no es otra cosa que
Arte Marcial".
La contestación a la pregunta de cómo alcanzar uno, la
unidad del Ki del Universo con el propio Ki, su
armonioso funcionamiento y su mutua réplica está en el
entrenamiento y en la práctica intensiva. Esto hace del
amor y la armonía el fundamento del Aikido. Ambos forman
el corazón del Aikido. El Fundador consideraba que ésta
era la esencia última y su verdad más elevada.
Este enfoque filosófico puede ir más allá de la
comprensión del practicante corriente, por lo que podría
buscar un ejemplo más práctico de la esencia en su
manifestación como conjunto de movimientos y de técnica.
De hecho, y por eso, al Fundador no le gustaba enseñar
con palabras y prefería que cada persona lo comprendiera
a través de la práctica y del entrenamiento, como se
expresa en este poema:
"Aiki no puede ser gastado
en palabras escritas o habladas.
Sin entretenerse en conversaciones inútiles,
Comprended a través de la práctica".
Esto es idéntico al hecho de la imposibilidad de conocer
el secreto de la espada japonesa mediante el análisis.
Sólo puede adquirirse su conocimiento de forma personal
y a través de la experiencia real. Todos los asuntos
relacionados con el corazón y el espíritu humano son de
esta naturaleza.
Cuando el Maestro Ueshiba explicaba la esencia y la
verdad del Aikido en términos prácticos, lo hacía
usualmente por medio de la poesía o de charlas
ocasionales a sus discípulos, de las cuales escribió un
número nada desdeñable. Pero, puesto que cada una
refleja sólo un aspecto de su filosofía, pueden
exponerse a interpretaciones erróneas y, por tanto,
deben tratarse con cuidado.
ARTIC. EXTRAIDO DE LA INTERNET
LINK DE INTERES:
Hombu Dojo:
AIKIKAI FOUNDATION Aikido World Headquarters
17-18 Wakamatsu Cho, Shinjuku-ku, Tokyo, 162-0056 Japan
Phone: (+81) 3-3203-9236, Fax: (+81) 3-3204-8145
Email: aikido@aikikai.or.jp
(Este articulo lo extraje de la red hace tiempo y no guarde la fuente motivo por el cual, cualquier informacion sobre la misma para poder reproducirla, remitirla a saludsalud2003@yahoo.com.ar)